7 oct 2007

Los comedores de La Paz o teoría de la relatividad climatia

Los comedores de La Paz son los restaurantes más humildes de la ciudad y se encuentran en la plaza del mercado, en pleno centro. El edificio que los aloja es un edificio sencillo, de planta rectangular y techo de uralita, está formado por un pasillo central y por cocinas dispuestas a ambos lados del edificio. Entre el pasillo central y las cocinas se disponen mesas y bancos donde comen los clientes. Cada cocina es un negocio independiente, pero en todas las cocinas, es decir, en todos los negocios, ofrecen los mismos platos al mismo precio.

Interrumpo este relato pata aclarar que La Paz es un ciudad donde, en Octubre, facilmente se alcanzan 36º C (En Agosto debe ser una ciudad donde facilmente... te derrites). El calor de los fogones y el techo de uralita contribuyen a que dentro de los comedores esa temperatura aumente unos 10º C, además, la naturaleza de los platos que se sirven (caldo de res bien caliente, chilaquiles y pollo en mole recien hechos, etc.) facilitan que en tu mesa la temperatura nunca sea inferior a los 50º C.

Ante estas condiciones de partida, uno coge la cuchara y reza a San Anacleto para que le ayude a pasar esta prueba de fuego. Pero atacar el caldo sin dejar que se "enfrie" sería un suicidio, asíu que te hacer el interesante y te dedicas a observar el ambiente. Comparto mesa con una pareja joven, él muy serio y con rasgos muy indigenas, ella también muy sería pero con un aura de sumisión que ya he visto en los rostros de otras mujeres de latinoamerica. Su niño de unos 6 años no deja de mirarme, sin duda maravillado de mi capacidad inhumana de sudar., Mientras,mi mirada va más allá de mi mesa y me dedico a desentrañar el funcionamiento de los comedores; cada cocina está regentada por 2 personas, una que cocina y otra que hace todo lo demás: atrae a la clientela, cobra, va a comprar los ingredientes que falta... Y cada cocina posee su propio aparato de TV el cual está orientado a los clientes. Su función es entretener a éstos, pero claro, en estas condiciones puedes estar mirando una telenovela, mientras escuchas: "callate, callate que me desesperas" procedente de la televisión de la cocina de al lado. Eso no parece molestar al resto de clientes que miran ensimismados la TV que le corresponde.

Por fin, me decido a atacar la sopa y cuando las primeras gotas de sudor surcan los michelines de mi tripa me pongo a pensar en la antartida, en pingûinos y osos polares y en ese bar hecho de hielo del que siempre hablan en las noticias cuando no tienen noticias de las que hablar. Pero una cosa es practicar la autosugestión y otra esperar que funcione.

Por fin termino mi plato, pago(45 pesos, unos 3 euros) y salgo a la calle donde instintivamente echo una mano a la cintura buscando un jersey que, por supuesto, no tengo, "que fresquito hace en la calle", pienso. (sí, unos 36 grados).

He de decir que todo esto es una exageración. De hecho en los comedores se come de puta madre y hasta ahora siempre les he sido fiel.

2 comentarios:

Juanlu dijo...

cuentanos más cosas!

bartulo dijo...

Jeje, me he partido la polla con tu video. Bueno, llegu'e a La Paz, ua vez mas flipe con las mujeres bajacalifornianas, me compre una bici, y marche a La Ventana, ya he conseguido curro, de mometno es solo para tres semanas, pero hay posibilidades de que sea para todo el invierno, me pagan poco pero aqui la vida es taaaan barato que incluso podre ahorrar algo. Un abrazo.