20 oct 2007

"bucear en el mar de Cortés" o "El mundo de lo adsurdo"

Bucear en el mar de Cortés es adentrarse en un mundo absurdo donde todo es posible.
Cuando te sumerges por primera vez, tu naturaleza humana te obliga a clasificar con nombres imaginativos los peces que te vas encontrando, pero al cabo de unos minutos te das cuenta que esa actividad es del todo absurda, pues con el primer pez que te encuentras sientes la imperiosa necesidad de llamarle pez absurdo. Al cabo de unos segundos te cruzas con otro y no puedes por menos que ponerle de nombre pez absurdo número 2. Otro y lo mismo, pez absurdo número 3, y así hasta infinito.

El más absurdo de todos ellos es uno cuya forma es absurdamente antiaerodinamica, pero lo más absurdo de este pez es su color: negro con absurdas manchitas blancas repartidas uniformemente por su absurdo cuerpo. Su comportamiento es absurdo: permanece absurdamente quieto mientras mueve de forma absurda sus absurdamente pequeñas aletas.
Le sigue en absurdidad un pez absurdamente plano y de un azul absurdo, sus aletas son absurdamente naranjas y le cruza su cuerpo una linea blanca absurdamente vertical.
Si, buceando, te acercas al coral puedes ver unos pececillos absurdamente pequeños de un absurdo azul electrico. Se mueven de forma absurdamente rápida por los absurdos huecos que deja el coral.
Pero quizás, el más conocido de todos estos peces absurdos sea el pez globo. Ya sabeis, ese que se hincha absurdamente cuando se siente amenazado. Que absurdo! todavía no lo he visto hinchado.

Cuando sales del agua y te quitas las gafas y el tubo, el cielo sigue siendo azul y los cactus verdes, "uff! se acabó el absurdo" o "que pena! se acabó el absurdo". Según se mire.

1 comentario:

Unknown dijo...

No entendi la razon de ser de tu comentario, soy un amante del buceo y mi mar preferido es el mar de cortez por lo que lo unico que encontre absurdo fue tu comentario.